domingo, 15 de diciembre de 2013

IIIº DOMINGO DE ADVIENTO

Seguimos caminando un domingo más hacia la espera de la venida del Mesías, y nos encontramos en el tercer domingo de Adviento. 
Este Domingo, llamado "Gaudete"
que quiere decir regocijaos,estad alegres, busca animarnos a todos nosotros a continuar con las preparaciones para el día de Navidad, que esta más próximo. 
Por eso la vela que vamos a encender hoy es de color rosa, mezcla del morado con el blanco, signo del adviento con un toque de Navidad. Hoy el profeta Isaías nos describe la venida del Mesías esperado que introducirá la era de la alegría. Aprovechemos nosotros este tiempo de gracia para crecer en alegría ante la inminente llegada de nuestro Salvador. 

Tras el saludo inicial de nuestro párroco, el padre Carlos, se pasó a bendecir el Portal de Belén de la Parroquia.


Una vez bendecido, se encendió la tercera vela de Adviento.


Al encender esta vela queremos manifestarte Señor, nuestro deseo de recibir de tu luz, porque Tú eres el verdadero astro que ilumina toda tiniebla; y expresamos nuestra disponibilidad para ser testigos y portadores de tu luz ante quienes viven en la tiniebla del sinsentido,la desdicha, la soledad y el olvido.


La venida del Señor, es motivo de auténtica alegría, de esperanza y nos invita a permanecer fuertes en la fe, en medio de las dificultades y contrariedades de esta vida. El cristiano es aquel, que cada día de su vida, lo asume como una oportunidad, para recibir al Señor, que se acerca, a través de los hermanos de la comunidad. La presencia de Cristo en la historia, confirma la misión de Juan, quien nos enseña, que solo con un corazón convertido, podremos reconocer al Señor entre nosotros.

En la Primera Lectura (Is 35,1-6ª.10)el pasaje de Isaías es un canto a la alegría. Es un gozo desbordante por la proximidad de un nuevo mundo donde el Pueblo de Dios será salvado y no tendrá que temer nunca más. Nos pide además ,que fortalezcamos a los débiles. Es un buen encargo para estos próximos y cercanos momentos de Navidad.

El Salmo "Ven, Señor, a salvarnos" nos recuerda que Dios es un apoyo sólido con el que podemos contar en todos los momentos de nuestra vida. Nunca nos abandonará ni nos dejará solos. 

La
 Segunda lectura (Sant 5,7-10 ), tomada de la carta del apóstol Santiago, nos invita a tener paciencia. Mientras que permanecen las injusticias y contrariedades en el mundo, los cristianos pedimos ayuda al Altísimo, y esperamos la segunda venida del Señor.

En el Evangelio 
(Mt 11,2-11) san Mateo habla de Juan Bautista. Éste, prisionero en la cárcel, envía a algunos de sus discípulos a preguntarle a Jesús, si es Él el Mesías que había de venirLa respuesta del Maestro es rápida y convertida en obras: los ciegos ven, los sordos, oyen y los cojos andan. Por las obras se reconoce al Señor.La alegría es posible incluso en el sufrimiento, como Juan en la cárcel, porque el Señor está presente y actúa: ha comenzado la nueva creación.


Señor, queremos que, de una vez por todas,
siembres en nuestros corazones la verdadera ALEGRÍA.
Son muchas cosas las que nos preocupan pero, con tu llegada, 
van desapareciendo nuestras inquietudes.
¡Ven y no tardes en llegar, Señor!
Gracias, porque con esta Eucaristía, 
sabemos que sin Ti 
el mundo andaría peor. 
Gracias, porque con tu nacimiento, ya próximo, 
renacen en nosotros las ganas de ser mejores 
y de llevar esta sensación de alegría a los que nos rodean.
¡Gracias, Señor!

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