miércoles, 29 de abril de 2015

ACTOS PREVISTOS PARA EL MES DE MAYO.


A continuación mostramos las fechas para los distintos actos previstos para el mes de mayo.


Miércoles día 6 de mayo
Concentración de todas las responsables de las Capillitas domiciliarias en la Parroquia para la bendición ante la Virgen de Fátima en la misa de las 19:00 hrs.

Domingo día 10 de mayo

Celebración de la Eucaristía:
- Mañana: a las 11:30 hrs. 
- Tarde: a las 19:00 hrs.

Lunes día 11 de mayo

- Presentación de los niños a la Stma. Virgen de Fátima a las 18:00 hrs.
- Celebración de la Eucaristía a las 19:00 hrs. 

Miércoles día 13 de mayo

08:00 hrs., celebración de la Eucaristía 
- 18:30 hrs. Rezo del Santo Rosario.
- 19:00 hrs. Celebración de la Eucaristía.

Sábado día 16 de mayo
- Visita de la Virgen de Fátima a la Plaza Ángel Rubio( plazoleta del ambulatorio de la barriada de la Bajadilla). Tendrá su salida a las 09:30 hrs. de la mañana, y el regreso se realizará a las 13:00 hrs. de la tarde.

-18:30hrs. Rezo del Santo Rosario.
-19:00 hrs. Celebración de la Eucaristía.

Sábado día 23 de mayo
- Salida de la Virgen a la puerta principal de la Parroquia a las 09:30 hrs.; regresará de nuevo al altar a las 18:00 hrs.

-18:30hrs. Rezo del Santo Rosario.
-19:00 hrs. Celebración de la Eucaristía.


Domingo día 31 de Mayo
-11:30 hrs. Celebración de la Eucaristía.
-18:30 hrs. Rezo del Santo Rosario.
19:00 hrs. Celebración de la Eucaristía y tras ella, regreso de la Virgen de Fátima en procesión hasta la Capellina.

lunes, 27 de abril de 2015

IVº DOMINGO DE PASCUA.CICLO B. Y LLEGADA DE LA VIRGEN DE FÁTIMA A LA PARROQUIA.

Celebramos hoy en este cuarto Domingo de Pascua, llamado el del Buen Pastor, la Jornada Mundial por las Vocaciones y, en España, se une a esa celebración la también Jornada por las Vocaciones Nativas. La mies es mucha y los obreros siguen siendo pocos. Cristo es el guía, el maestro y el pastor, que no excluye a nadie en su programa de salvación; no hace distinciones de personas y, si prefiere a alguien, es el que está fuera del redil. Su misión es callada; la realiza en el silencio y en el monte. Busca lo que está perdido, anima lo decaído, restaura lo que está roto, cura y sana al que está malherido.

En el día de hoy, también celebramos con gran alegría juntos grandes y pequeños, la llegada de la Virgen de Fátima a la Parroquia que permanecerá todo el mes de mayo con nosotros.


En la Liturgia, escuchamos que los apóstoles, sabían muy bien que actuaban en nombre del Señor. Es decir; no iban por voluntad propia. Además, en las dos lecturas siguientes, contemplaremos el amor tan grande que Dios nos tiene. Un amor que, en la figura del Buen Pastor, da la vida por sus ovejas que somos todos nosotros.

En la Primera Lectura (Hch. 4, 8-12) Pedro deja claro que Jesús ama a la Iglesia universal, sin excluir a nadie. Por eso un buen seguidor de Cristo tiene que vivir en comunión de amor con los hermanos. Una vez más ,se nos presenta a Jesús como la piedra angular donde ha de cimentarse la salvación

El Salmo (117) "La piedra que desecharon los arquitectos, es ahora la piedra angular" es uno de los más bellos de todo el Salterio, guarda relación con lo que Pedro nos dice en la primera lectura. Jesús es la piedra angular. Es un poema que refleja la especial acción de Dios por su pueblo.

En la Segunda Lectura (1 Jn 3, 1-2) vemos como según el testimonio del apóstol, la gran noticia es que Dios nos ha hecho hijos suyos. Para llevarlo a cabo, hemos sido arrancados del poder del mal y adoptados por Dios como hijos y admitidos a la esperanza de poseer un día la herencia de Cristo. De ahí que la nueva condición de hijos de Dios, nos invita a vivir el gozo pleno de pertenecer a la misma Familia de Dios. 

En el Evangelio (Jn 10, 11-18) el “discípulo amado” nos propone, en esta reflexión, algo que afecta a lo más profundo del ser del seguidor del Nazareno: Jesús es el verdadero y único Pastor. Y los rasgos del buen pastor son: conocer y amar a cada una de las ovejas; llevarlas a los mejores pastos; buscar a las descarriadas; esperar a la perdida; curar a la herida; fortalecer a la enferma… 


¡Cuando más te necesito, Señor!
Te asomas, despertándome de mi letargo cristiano
y me pones en guardia frente a tantas cosas
que debilitan y distorsionan mi amistad contigo.
Cuando más ten necesito, Señor,
eres cayado en el que me apoyo para sujetarme
nunca caer y siempre levantarme.
Cuando, veo que mi nombre se pierde en el abismo,
suena tu voz clara y nítida: ¡AMIGO!

domingo, 26 de abril de 2015

SUSPENDIDA LA PROCESIÓN DE LA VIRGEN DE FÁTIMA, DEBIDO AL TEMPORAL


La procesión de la Virgen de Fátima y de los pastorcitos prevista para esta tarde, queda suspendida por las inclemencias del tiempo. La Virgen de Fátima será trasladada en coche y celebraremos en la Parroquia la Eucaristía a las 20:00h de la tarde. La Eucaristía será presidida por el Padre Curro.
Os esperamos.

martes, 21 de abril de 2015

EL PRÓXIMO DOMINGO DÍA 26 DE ABRIL, LA VIRGEN DE FÁTIMA LLEGA A LA PARROQUIA.

El próximo domingo día 26 de abril, nuestra Virgen del Rosario de Fátima bajará desde la Capellina hasta nuestra Parroquia de Sta. Mª Micaela, para quedarse y acompañarnos durante todo el mes de Mayo.

La Virgen tendrá su salida desde la Capellina a las 19:00h. Los niños y niñas de Catequesis y del grupo de postcomunión-confirmación, acompañados de sus catequistas saldrán desde la parroquia en procesión, llevando un pasito con los tres pastorcillos de Fátima, teniendo también éstos la salida desde la parroquia a las 19:00h aprox. Las personas que no pueden subir la cuesta están invitadas a ir al encuentro de nuestra madre junto a los niños en procesión.

Irán a su encuentro cantando y rezando hasta la mediación de la C/ Sagrado Corazón en la que se encontrarán con nuestra madre la Virgen del Rosario de Fátima;y una vez hecho dicho encuentro, todos juntos grandes y pequeños, volverán a la parroquia en procesión donde se celebrará la Eucaristía a las 20:00h. aproximadamente.

domingo, 19 de abril de 2015

IIIº DOMINGO DE PASCUA. CICLO B


Hoy celebramos el IIIº Domingo de Pascua, para celebrar juntos con la Palabra y nuestra alegría, el triunfo de la vida sobre la muerte a través de la resurrección de Cristo. Sentimos en nosotros una gran alegría, y es que Jesús Resucitado puede llenar nuestras vidas de esperanza, paz y alegría. ¿Nos damos cuenta de lo que esto supone?¿Qué podemos ofrecer al Señor? Ni más ni menos que nuestra fe. Para ello venimos a la Eucaristía: para fortalecer nuestra amistad con Él, para que desaparezcan nuestros interrogantes, nuestras dudas. Sigamos celebrando la Pascua del Señor.

Las lecturas de este tercer Domingo de Pascua nos hablan de lo esencial de este tiempo: Dios ha resucitado a Cristo de entre los muertos. También nos recuerdan que a pesar de nuestros pecados tenemos un gran defensor, Jesús que intercede ante Dios y que ha pagado con su vida por nosotros. Finalmente, escucharemos uno de los encuentros sorprendentes de Cristo Resucitado con los apóstoles. Que también nosotros sintamos la presencia de Jesús diciendo: ¡ES EL SEÑOR!

En la Primera Lectura (Hch. 3, 13-15. 17-19) Pedro habla a la multitud de Jerusalén, sin rodeos, presentando la culpabilidad del pueblo y de las autoridades en la muerte de Jesús.Nadie supo reconocer en Jesús al enviado de Dios, a su Hijo, y por eso lo condenaron y lo mataron. Pero Dios le resucitó, dando así razón y sentido a toda su vida. Pero les invita, también, al arrepentimiento,Pedro expone con valentía como se ha llevado a cabo el principio de la Redención.

El Salmo (4) 
"Haz brillar sobre nosotros el resplandor de tu rostro" era utilizado por los judíos como oración de la tarde, e incluso, por algunos como la plegaria para pronunciar antes de dormir. Es un salmo de agradecimiento y de confianza en Dios, siempre presente en nuestras necesidades. Para nosotros, hoy, es un canto de alegría para estos tiempos gozosos de la Pascua de Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

En la Segunda Lectura (1 Juan 2, 1-5a) el apóstol Juan nos recuerda que es en Jesús donde se ofrece la vida nueva, desde el perdón de los pecados. Pero esto conlleva, necesariamente, a un nuevo estilo de ser y de vivir, acorde con la nueva condición de hijos amados de Dios, cumplir los mandamientos, como él lo denomina, es precisamente vivir esta nueva realidad. 

En el Evangelio (Lc 24, 35-48) donde el Resucitado se hace presente en medio de sus discípulos, hay un hecho innegable, a los discípulos les cuesta reconocerle. De ahí, que es el mismo Señor quien les abre la mente para que puedan comprender las Escrituras y con ello acepten el proyecto de Dios, que pasa por asumir un Mesías capaz de sufrir y de entregarse por sus hermanos. Y es entonces cuando les envía a anunciar la conversión del corazón.

Experimentar la Resurrección significa contemplar las llagas, en manos y pies, del que murió crucificado, de quienes mueren crucificados hoy en nuestro mundo. Cada vez que nos reunimos en comunidad, cada vez que proclamamos su Palabra, cada vez que compartimos cuanto tenemos y somos, cada vez que vencemos al miedo y no nos callamos, aparece Jesús resucitado; Él mismo se hace presente y vive entre nosotros.


Quédate,Señor,no pases de largo.
Porque, contigo, mi camino es esperanza.
Porque, contigo, amanece la ilusión.
Porque, contigo, siento el cielo más cerca.
Porque, contigo, veo a más hermanos
y siento que tengo menos enemigos.
Porque, contigo, desaparece el desencanto
y brota la firme fe de quien sabe que Tú, 
Señor, eres principio y final de todo.
 Amén

viernes, 17 de abril de 2015

CONOCE LA VIDA DE LOS SANTOS, HOY, BEATA MARÍA DE LA ENCARNACIÓN, MADRE.



He aquí una madre de seis hijos, que pudo llevar a su país tres nuevas comunidades religiosas, y de llegar a tener tres hijas religiosas y un hijo sacerdote, además de dos hijos comprometidos en la fe católica y padres de familia.
Nació en París en 1565 de noble familia. Sus padres deseaban mucho tener una hija y después de bastantes años de casados no la habían tenido. Prometieron consagrarla a la Sma. Virgen y Dios se la concedió. Tan pronto nació la consagraron a Nuestra Señora y poco después fueron al templo a dar gracias públicamente a Dios por tan gran rega
lo. 

De jovencita deseaba mucho ser religiosa, pero sus padres, por ser la única hija, decidieron que debería contraer matrimonio. Ella obedeció con humildad, y se casó con Pedro Acarí, esmerándose por ser la mejor esposa y madre, y educando a sus seis hijos en lo espiritual.
Desde los primeros años de su matrimonio dispuso llevar una vida de mucha piedad en su hogar. Al personal de servicio le hacía rezar ciertas oraciones por la mañana y por la noche, y a la vez que les prestaba toda clase de ayudas materiales, se preocupaba mucho porque cada uno cumpliera muy bien sus deberes para con Dios. La bondad de su corazón alcanzaba a todos: alimentaba a los hambrientos, visitaba enfermos, ayudaba a los que pasaban situaciones económicas difíciles, asistía a los agonizantes, instruía a los que no sabían bien el catecismo, trataba de convertir a los herejes, a los que habían pasado a otras religiones y favorecía a todas las comunidades religiosas que le era posible. Su marido a veces se disgustaba al verla tan dedicada a tantas actividades religiosas y caritativas, pero después bendecía a Dios por haberle dado una esposa tan santa.

Al fallecer su esposo, María empezó a dedicarse con más devoción a las labores espirituales, en especial a una, que le había sido revelada por una visión divina de Santa Teresa: el tener que esforzarse para que la comunidad de las carmelitas lograra llegar a Francia. Desde esa fecha, la beata se dedicó a conseguir los permisos para que las Carmelitas pudieran entrar a su país. Pero las dificultades que se le presentaban eran muy grandes, pues había leyes que prohibían la llegada de nuevas comunidades. María habla entonces con el rey y con el arzobispo, pero cuando todo parece ya estar listo, de nuevo se les prohíbe la entrada. Una nueva aparición de Santa Teresa viene a recomendarle que no se canse de hacer gestiones para que las religiosas carmelitas puedan entrar a Francia, porque esta comunidad va a hacer grandes labores espirituales en ese país. Al llegar San Francisco de Sales a Francia, y al saber de las gestiones de María, se convierte en su mejor aliado y habla con las más altas personalidades para ayudarla a conseguir los permisos que necesitan. Finalmente, con la colaboración de todos, logran que el Papa Clemente VIII envíe un decreto permitiendo la entrada de las hermanas a Francia.

En 1604 llegaron a París las primeras hermanas Carmelitas. Iban dirigidas por dos religiosas que después serían beatas: la beata Ana de Jesús y la Madre Ana de San Bartolomé. María con sus tres hijas las estaba esperando en las puertas de la ciudad. Poco después las tres hijas de María ingresaron al convento de las monjas carmelitas y luego ella también decidió ingresar a la orden, dedicándose a los oficios más humildes y a obedecer en todo como la más sencilla de las novicias.

Al ser nombrada su hija como superiora del convento, la mamá de rodillas le juró obediencia. Los últimos años de la hermana María de la Encarnación, nombre que tomó en la comunidad, fueron de profunda vida mística y de frecuentes éxtasis. En abril de 1618 enfermó gravemente y quedó paralizada, y el 16 de ese mes, luego de un último éxtasis, falleció.

domingo, 12 de abril de 2015

SIGNIFICADO DE LA IMAGEN DE LA DIVINA MISERICORDIA


Esta imagen le fue revelada a Santa Faustina en 1931 y Jesús mismo le pidió que se pintara. Luego el Señor le explicaría su significado y lo que los fieles alcanzarían con ella. No obstante Santa Faustina lloró al ver que la imagen, en su opinión, “no reflejaba” toda la belleza de Jesús, pero Él la animó.

Cuenta Santa Faustina en su diario: “Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido”. “Después, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: ‘Jesús, en ti confío’. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero”.

Jesús le señaló: “Prometo que el alma que venera esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé como mi gloria”.

Otro día, estando Santa Faustina en oración, Cristo le dijo: “Los dos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas. Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de mi misericordia cuando mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza. Estos rayos protegen a las almas de la indignación de mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios”.

Santa Faustina contaba todo esto a su confesor, el actual Beato P. Miguel Sopocko, quien designó al pintor Eugenio Kazimirowski para que realizara la imagen según las indicaciones de la santa.
“Una vez, cuando estaba en el taller de aquel pintor que pintaba esa imagen, vi que no era tan bella como es Jesús. Me afligí mucho por eso, sin embargo lo oculté profundamente en mi corazón”, escribió Santa Faustina en su diario.

“Fui a la capilla y lloré muchísimo. ¿Quién te pintará tan bello como Tú eres? Como respuesta oí estas palabras: ‘No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de esta imagen, sino en Mi gracia’”.

HISTORIA DE LAS IMÁGENES.
Tres imágenes significativas se pintaron cuando se empezó a propagar la devoción a la Divina Misericordia. La primera es la que se hizo según indicaciones de Santa Faustina y por la mano de Eugenio Kazimirowski, culminada en 1934.
El segundo cuadro fue hecho por encargo de la Congregación de la Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia en 1942 y por el artista Estanislao Batowski, pero, durante la insurrección de Varsovia, la capilla y la imagen fueron consumidas por el fuego. Luego se le encomendó al artista pintar otra para la Capilla de la Divina Misericordia en Cracovia.

Por ese entonces, el pintor Adolfo Hyla llegó a la casa cracoviana de la Congregación con la propuesta de pintar un cuadro como voto por haberse salvado en la guerra. Le dieron una estampa de la Divina Misericordia y las descripciones de Santa Faustina. El pintor terminó el cuadro en 1943 y fue bendecida en la capilla por el P. Andrasz, confesor de Faustina. Más adelante llegó la imagen de Batowski, pero sólo el cuadro de Hyla se quedó en la capilla por recomendación del Cardenal Adan Sapieha, quien lo eligió porque había sido pintado como voto.
Como el cuadro de Hyla no entraba en el altar a la Misericordia, en la capilla, el pintor hizo una imagen más pequeña, que fue bendecida el Segundo Domingo de
Pascua de 1944 también por el P. Andrasz. En 1954 el artista repintó el lienzo, eliminando la pradera y el matorral que había puesto, y colocó el fondo oscuro con el suelo bajo los pies de Jesús.

Esta imagen de Hyla se hizo famosa por las gracias que recibían los fieles y es la más difundida en el mundo. De esta manera se cumplió el pedido de Jesús a Santa Faustina: “Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y en el mundo entero”.

Fuente extraída de Aciprensa