domingo, 27 de abril de 2014

ASOCIACIÓN VIRGEN DE FÁTIMA. CALENDARIO PARA LAS CALLES

Día 1. Sagrado Corazón, Urta, Salmón, Mero, Boquerón, Zafio y Budión.

Día 2. Córdoba.

Día 3. Lanzarote, Sta. Isabel, Villa Estoril y Torre Almirante.

Día 4. Murcia y La Coruña.

Día 5. Lérida, Tarragona y Logroño.

Día 6. Valladolid.

Día 7. Huesca, San Luis y Avda. Virgen de la Palma.

Día 8. Barcelona.

Día 9. Almería, Granada y Alhambra.

Día 10. San Sebastián y Gerona.

Día 11. San Vicente de Paúl, Castellón, Orense y Urb. Los Arcos.

Día 12. Avda. La Caña y Cid Campeador.

Día 13. Parroquia.

Día 14. Madrid y Tetuán.

Día 15. Zaragoza y Badajoz.

Día 16. Ávila.

Día 17. Julio Romero de Torres, El Greco, Pablo Picasso, Salvador Dalí, General. Narváez.

Día 18. Valencia y Soria.

Día 19. Jaén, Santiago, Alicante y Ángel Carrasco.

Día 20. Sta. María Micaela, R. Bonifaz, F. El Santo, Viriato, Agustina de Aragón,Palafox, Álvarez de Castro, Farnesio, Fdez. De Córdoba y Juan Niño.

Día 21. Pontevedra.

Día 22. Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara.

Día 23. Burgos y Obispo Tomás Gutiérrez.

Día 24. Mallorca, Tenerife, Las Palmas, Ibiza, Canarias, Luis Cobos.

Día 25. Huelva y San José.

Día 26. Segovia, Lugo y Oviedo.

Día 27. Albacete.

Día 28. Santander.

Día 29.Teruel y Ntra. Sra. de Fátima.

Día 30. San Francisco y Patio Luz.

Día 31. Argentina, Lepanto, Domingo Sabio, Fuente Nueva y Parque Fuente.

ATENCIÓN: A LAS CALLES CORAZÓN DE JESUS, STA. MARÍA MICAELA Y PLAZA DE ESPAÑA. VA A PASAR LA VIRGEN DE FÁTIMA POR TU CALLE LOS DÍAS 27 DE ABRIL Y 1 DE JUNIO. YA DESDE POR LA MAÑANA, ENGALANAD VUESTRAS CASAS CON FLORES, MACETAS, ENCAJES…

jueves, 24 de abril de 2014

MISA EN RECUERDO DE D. BUENAVENTURA GIMÉNEZ BELMONTE, PADRE DE NUESTRO ACTUAL PÁRROCO.

El próximo miércoles,día 30 de abril, a las 20:00h, celebraremos una misa en recuerdo del padre de nuestro actual párroco, D. Buenaventura Giménez Belmonte, recientemente fallecido.

Todos aquellos que deseen asistir a esta celebración, pueden hacerlo.

martes, 22 de abril de 2014

LA VIRGEN DE FÁTIMA LLEGA A LA PARROQUIA EL PRÓXIMO DOMINGO

El próximo domingo día 27 de abril, nuestra Virgen del Rosario de Fátima bajará desde la Capellina hasta nuestra Parroquia de Sta. Mª Micaela, para quedarse y acompañarnos durante todo el mes de Mayo.

La Virgen tendrá su salida desde la Capellina a las 19:00h. Los niños de Iniciación Cristiana acompañados de sus catequistas saldrán desde la parroquia en procesión, llevando un pasito con los tres partocillos de Fátima, teniendo también éstos la salida desde la parroquia a las 19:00h. Las personas que no pueden subir la cuesta están invitadas a ir al encuentro de nuestra madre junto a los niños en procesión.

Irán a su encuentro cantando y rezando hasta la mediación de la C/ Sagrado Corazón en la que se encontrarán con nuestra madre la Virgen del Rosario de Fátima;y una vez hecho dicho encuentro, todos juntos volverán a la parroquia donde se celebrará la Santa misa a las 20:00h. aproximadamente.

CAMBIO DE HORARIO MISAS

A partir del próximo sábado día 26 de abril, la celebración de la Eucaristía, pasará a ser a las 20:00h (horario de verano).Por consiguiente, el rezo del Santo Rosario se realizará a las 19:30h.

domingo, 20 de abril de 2014

VIGILIA PASCUAL CICLO A. EUCARISTÍA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

¡ALELUYA, ALELUYA, EL SEÑOR RESUCITÓ!


El sábado santo es el día del gran silencio: Jesús muerto en la cruz, ha sido colocado en el sepulcro. En esta noche santa, en que nuestro Señor Jesucristo ha pasado de la muerte a la vida, la Iglesia nos invita a todos, a que nos reunamos en oración. Si recordamos así la Pascua del Señor, oyendo su Palabra y celebrando sus misterios, podemos esperar tener parte en su triunfo sobre la muerte y vivir con Él siempre en Dios. Vivamos con profundidad, alegría y asombro la madre de todas las vigilias y celebraciones cristianas: la Vigilia Pascual.

La celebración de esta noche es la máxima expresión de la liturgia cristiana. Comienza en el exterior del templo con el rito llamado "Lucernario" o "rito de la Luz", en el que se bendice el fuego nuevo, de cuyas brasas se encenderá el Cirio Pascual que representa la Luz de Cristo, representa al mismo Cristo resucitado, Luz de las almas y de las naciones, que gobierna el tiempo y la eternidad, ya que él es el principio y el fin,el alfa y la omega, y cuya luz nos comunica a todos y cada uno de nosotros para ser convertidos todos en Luz de Cristo resucitado.


El sacerdote graba en el cirio la cruz y las letras griegas alfa y omega, para señalar que el cirio representa a Cristo, principio y fin de todo. Además graba también, los números de este año, significando que Cristo es el Rey del tiempo y la eternidad.

















Una vez terminada la bendición del Cirio Pascual, todos los allí reunidos, fueron en procesión hacia el interior de la Iglesia. La luz de Cristo fue pasando de uno en uno, a todos los feligreses, quedando de esta forma la Iglesia iluminada por las velas que cada uno portaba.


Una vez colocado el Cirio Pascual, y tras el pregón pascual realizado por el diácono, se dió paso a la Liturgia de la Palabra. 

La Palabra de Dios, nos hace revivir la Historia de la Salvación de Dios hacia la humanidad, que culmina en Jesucristo. Las lecturas del Antiguo Testamento, nos hacen contemplar el amor de Dios desde el inicio de la historia, desde la creación del mundo: con momentos emblemáticos como la liberación de Egipto, y con las palabras de los profetas, que hablan en nombre de Dios y piden la respuesta del pueblo. Es la historia del amor de Dios, que quiere la salvación para todos. Las lecturas del Nuevo Testamento, la Epístola de San Pablo y el Santo Evangelio nos van a revelar el gran misterio de la noche que aquí nos congrega. Que el Señor Jesús, ha resucitado y que la humanidad se ha renovado por la Redención.

Otro momento importante de esta celebración gozosa, fue la bendición del agua de la pila bautismal, y la renovación de las promesas bautismales de todos los presentes. 
Recordando nuestro propio Bautismo por el que se nos incorporó a la vida de Dios,el sacerdote asperjó con el agua bendita a los feligreses como signo que nos hace presente la grandeza de Dios y el compromiso que adquirimos en el bautismo, cuando renacimos a la nueva Vida de Cristo Resucitado.






¡Hemos resucitado con Cristo!

Llegando al momento central de la celebración, Jesús resucitado se hace presente entre nosotros con los signos que nos dejó: el pan y el vino. Con Cristo hemos muerto y hemos resucitado, comiendo su cuerpo y su sangre tenemos vida en Él, recibimos a aquel que en la pobreza del pan y del vino late y vive con toda su divinidad.


¡Cuanta alegría! ¡El Señor está vivo! ¡Murió y resucitó por ti, por mí,por todos nosotros! Con esta alegría hemos celebrado en la Vigilia Pascual este gran misterio de su Amor y entrega por el cual Jesús nos abre las puertas del Cielo.Hoy estamos de fiesta. Es un día de gran alegría porque Jesús ha Resucitado y la muerte ha sido vencida.


Oh Dios, que por medio de tu Hijo nos has 
dado el fuego de tu luz, enciende en nosotros 
una fe tan viva que seamos luz y sal 
entre nuestros hermanos. Amén

El gozo se desborda en nuestros corazones. Elevamos nuestras manos en su nombre y nuestros corazones cantan llenos de gozo. Bendito seas Jesús. Tú eres el vencedor de la muerte y nos has hecho partícipes de la vida eterna.

Ante tan grata noticia, seamos como María Magdalena portadores de ella, para llevar la alegría a otros. Hagamos de este mundo un lugar donde Dios se sienta cómodo. La gloria de Dios es la felicidad de los hombres mujeres. Encontramos fuerzas en Jesús resucitado para seguir adelante.Que Jesús resucitado nos acompañe siempre y nos bendiga.



¡Feliz Pascua de Resurrección!

sábado, 19 de abril de 2014

ESTO DICE EL SEÑOR

ESTO DICE EL SEÑOR: 

Sufres y me duele verte tan agobiado. 
Yo sé que este cáliz por el que estas pasando es difícil, pero no te preocupes que yo te 
daré fuerzas y valor para enfrentarlo y no solamente te daré mi fuerza y estaré contigo, 
sino que a partir de este momento yo te tomaré en mis brazos y te llevaré en ellos  
siempre que el camino se haga difícil. 

Yo te amo mucho, más es necesario que pases por estas pruebas; es más si quieres 
llorar, llora que yo te acompañaré y secaré cada una de tus lágrimas. Recuerda: se 
acabará el sol y se secará el mar, pero mi amor por ti nunca dejará de ser. 
Conozco mejor que tú cada cosa que te pasa, comprendo cómo te sientes, mas te repito: 
no te preocupes, que yo con mi amor sanaré todas tus heridas, te amo tanto, tanto, que 
volvería a dar mi vida por ti, deseo que tengas paz en tu vida. 

Si tú sufres, si tú lloras, si esto te duele mucho, más me duele a mí. Ya que yo no 
quisiera que nada perturbara tu paz, así que: 
¡sonríe porque yo te amo! 

CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. VIERNES SANTO. CICLO A

Esta tarde de Viernes Santo, nos reunimos para celebrar
la Pasión y la Muerte de Jesús, que da su vida por nosotros, convirtiendo así sus palabras en lección práctica, una lección de vida: Él mismo había dicho que no hay amor más grande que el de quien da su vida por sus amigos, y ahora va a entregar la suya. La celebración de esta tarde tiene tres partes bien diferenciadas. La primera parte es la Liturgia de la Palabra con la lectura de la Pasión, según san Juan, como punto culminante. La segunda parte es la Adoración de la Cruz: que nos hace tomar conciencia del amor que Dios nos tiene y que le llevó a entregar a su Hijo único por todos nosotros. La tercera y última parte será la COMUNIÓN para hacernos uno con el Crucificado.

Toda la Iglesia está en duelo, expresado esto también en la ausencia de manteles y adornos, en el silencio de las campanas y en el espíritu de recogimiento. El misterio que celebramos hoy de la dolorosa Pasión de la muerte de nuestro Señor Jesucristo, es evidentemente una cruz dolorosa y sangrante, pero, a la vez,victoriosa y resplandeciente. 


El sacerdote y el diácono revestidos de color rojo, simbolizando así, la sangre derramada por Jesucristo en la cruz, se postran frente al altar, con el rostro en tierra, recordando la agonía de Jesús. 


Es un signo de profunda humildad,penitencia y adoración de toda la Iglesia, gesto que expresa la pequeñez del hombre ante la muerte del Señor.Es la imagen gráfica del respeto y de la humildad, es un retrato vivo de un hombre que se concentra en la oración, con humildad y con intensa fe ante el Misterio que va a celebrar.

En este día, la liturgia nos ofrece acercarnos a la grandiosidad del Amor, a la Solidaridad de DIOS, manifestado en Jesús de Nazaret. Y nosotros, los cristianos, seguidores de Jesús, miramos la cruz con admiración, con emoción y agradecimiento, e intentamos entender un poco más ese maravilloso misterio que encierra Jesús.

Mirad el árbol de la Cruz, donde 
estuvo clavada la Salvación del mundo.
 Venid a adorarlo.

Al adorar la cruz de Cristo, contemplamos el amor misterioso e inefable de Dios, para que a ejemplo de Jesucristo que dio la vida por nosotros, nos motivemos a vivir con alegría la cruz de Cristo, agradeciendo día tras día con nuestras buenas obras, ese amor tan grande de Jesús por cada uno de nosotros que se ha manifestado en su entrega hasta la muerte.


“Cristo, por nosotros, se sometió incluso a la muerte,
y una muerte de cruz. Por eso, Dios lo levantó sobre todo,y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»” (Flp 2, 8-9)

Adorar y besar la Cruz en el Viernes Santo es manifestar nuestra alegría por sentirnos salvados por el Crucificado, por pertenecerle desde nuestro bautismo. La comunidad cristiana expresa sus sentimientos al contemplar y adorar la cruz como principio de la Pascua. El beso a la cruz es el signo de nuestra respuesta de amor al amor que dio su vida por cada uno de nosotros.


La gran lección de hoy es que Dios no es ajeno a nuestra historia, no es alguien impasible. Al contrario, en Cristo se ha acercado y ha experimentado lo que es sufrir, llorar y morir. Nos ha salvado desde la experiencia personal de la limitación. Con la celebración de hoy damos un paso hacia la Pascua, al triunfo definitivo de Dios, que mañana celebraremos.
Que esta celebración nos ayude a profundizar en el gran misterio del amor de Dios, pues ahí se fundamenta nuestra fe.