lunes, 27 de octubre de 2014

HORARIOS PARA LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA DEL DÍA 1 Y 2 DE NOVIEMBRE.

El próximo sábado, día 1 de noviembre, día de Todos los Santos, los horarios de la celebración de la Eucaristía,serán los siguientes: 

-La Primera Eucaristía, se celebrará a las 9:00h. de la mañana.

-La Segunda Eucaristía,se celebrará a las 11:30h.de la mañana.

-Por la tarde, a las 19:00h, celebraremos la Eucaristía, víspera al Domingo.

El domingo, día 2 de noviembre, día de los Difuntos, los horarios para la celebración de la Eucaristía serán los siguientes:

-La Primera Eucaristía, se celebrará a las 9:00h.de la mañana.

-La Segunda Eucaristía, se celebrará a las
11:30h. de la mañana.

domingo, 26 de octubre de 2014

XXXº DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

Celebramos en este domingo, día del Señor, el XXXº Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A. La Palabra que hoy nos dirige el Señor, es clara y contundente: lo único que cuenta es el amor. El amor a Dios se manifiesta en la entrega a las personas, al prójimo, al más necesitado. Lo que le agrada a Dios no es el mero cumplimiento de unas normas o leyes, sino que el hombre viva. Amar a Dios significa, por tanto, ser fuente de vida para los demás y en especial para aquellos que viven sin lo más básico y necesario. Sólo desde una vivencia profunda de esta propuesta evangélica, podremos entender y asumir lo que significa el seguimiento de Jesús y lo que aporta a nuestras vidas.

Las lecturas de este domingo, nos invitan a deshacernos por Dios y por el bien de los demás. No podemos decir que “amo a Dios” y “olvido a mi hermano”. O, por ejemplo, no podemos pensar que, con escuchar el Evangelio los domingos, ya tenemos contento a Dios. Ser cristiano significa escuchar la Palabra, vivirla, practicarla y que sobre todo, nos lleve a tener a Dios como lo más grande de nuestra vida y, al prójimo, como alguien a quien ayudar, amar o perdonar.

La Primera Lectura (Ex, 22, 21-27) nos recuerda que es necesario cuidar las relaciones humanas, porque ésa es la forma de aceptar a Dios en nuestras vidas. De ahí que acoger al extranjero, consolar a la viuda y al huérfano, ser generoso con el pobre, dar sin exigir, es todo un estilo de ser y de vivir. En definitiva, se trata de vivir desde el mandamiento del amor que luego el evangelio lo propone como norma suprema. 

El Salmo (17) " Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza",es para nosotros hoy, un canto al Dios fuerte y misericordioso que nos acompaña en todos los pasos de nuestra vida, y nos ayuda a vencer todas las dificultades del camino.

En la Segunda Lectura (1 Tes 1, 5c-10) el apóstol Pablo recuerda a los cristianos de Tesalónica los inicios de su fe, cuando entre dificultades, acogieron la Palabra y abandonaron los ídolos y aceptaron al verdadero Dios. Los tesalonicenses siguieron el ejemplo del Señor Jesús y de Pablo. El apóstol desea que sigan siendo modelos de fe y de amor, para que la Palabra continúe siendo anunciada. 

En el Evangelio (Mt 22, 34-40) Jesús resuelve la polémica teórica que existía entre los judíos. Discutían sobre cuál era el mandamiento principal de la Ley. El Maestro responde a los fariseos, diciendo que el amor a Dios y el prójimo son tan semejantes entre sí que se reducen a un solo precepto. Así queda zanjada la cuestión. Ahora toca hacerla realidad y vida. 


Aceptando lo que Jesús mismo nos propone hoy, tenemos que  optar por Jesús, cumplir el mandamiento principal uniendo inseparablemente y para siempre el amor a Dios y el amor a los demás. Amarlos como a uno mismo, con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todo nuestro ser, esta es la gran propuesta de Jesús para sus seguidores. También para nosotros. ¿Cuál será  nuestra respuesta?

Que el Señor nos despier
te el corazón y nos convierta por dentro haciéndonos instrumentos de su Amor.



viernes, 24 de octubre de 2014

CONOCE LA VIDA DE LOS SANTOS, HOY ,SAN ANTONIO MARÍA CLARET, FUNDADOR.

Ingresó al seminario de Vich (España) y allí recibió la ordenación sacerdotal. Fue luego nombrado como vicepárroco y pronto empezó el pueblo a conocer cuál era la cualidad principal que Dios le había dado: era un predicador impresionante, de una eficacia arrolladora. De todas partes lo llamaban a predicar misiones populares, predicando hasta diez sermones en un día. Viajaba siempre a pie y sin dinero.

Durante 15 años predicó incansablemente por el norte de España, y difícilmente otro predicador del siglo pasado logró obtener triunfos tan grandes como los del padre Claret. Al darse cuenta de la poderosa influencia de una buena lectura, se propuso emplear todo el dinero que conseguía en difundir buenos libros; mandaba imprimir y regalaba hojas religiosas por centenares de miles, y ayudó a fundar la librería religiosa de Barcelona. Él mismo redactó más de 200 libros y folletos sencillos para el pueblo que tuvieron centenares de ediciones. La reina de España designó al Padre Claret como Arzobispo de La Habana en Cuba. Pese a la negativa del santo en aceptar el cargo, amigos religiosos muy cercanos a él, lo convencieron de que asumiera el arzobispado alegando que primero y ante todo está siempre la voluntad del Señor. A partir de 1849 y por siete años San Antonio Claret se convirtió en el más ardoroso apóstol de Cuba, siempre pendiente de cualquier problema de sus feligreses de su arquidiócesis.

En 1857 fue llamado a España como capellán de la reina Isabel. En 1849 al darse cuenta de que para mantener viva la fe del pueblo se necesitan sacerdotes entusiastas que vayan por campos y ciudades predicando y propagando buenas lecturas, se reunió con cinco compañeros y fundó la Comunidad de Misioneros del Corazón de María, que hoy se llaman Claretianos. Actualmente son 3,000 en 385 casas en el mundo. Fundó también las Hermanas Claretianas que son 650 en 69 casas. Estas comunidades han hecho inmenso bien con su apostolado en muchos países.

Asistió al Concilio Vaticano en Roma en 1870. En el Concilio pronunció un gran discurso que fue muy aplaudido y muy bien comentado y elogiado. En Francia fue recibido por los monjes cistercienses del monasterio de Fuente Fría, y allí, después de haber escrito por orden del superior de su comunidad, su autobiografía, enfermó y expiró el 24 de octubre de 1870. Tenía apenas 63 años. Después de su muerte, se le ha atribuido numerosos milagros.

miércoles, 22 de octubre de 2014

CONOCE LA VIDA DE LOS SANTOS, HOY SAN JUAN PABLO II, EL PAPA DE LA FAMILIA.


Hoy, 22 de octubre del 2014, es el primer día que se celebra la fiesta de San Juan Pablo II, el Papa peregrino que viajó por el mundo y que resaltó que "el matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son fruto precioso del matrimonio".

Karol Jósef Wojtyla, más conocido como San Juan Pablo II, nació en Wadowice (Polonia) en 1920. El día que recibió la primera comunión le fue impuesto el escapulario y desde entonces lo llevó consigo como muestra de amor a la Virgen.
Tuvo una juventud muy dura por el ambiente de odio y destrucción de la Segunda Guerra Mundial con la invasión nazi, pero su fe lo llevó a ingresar al seminario de manera clandestina. Es ordenado sacerdote en 1946 y Obispo polaco en 1958, en el que escoge su lema oficial “Totus Tuus” (todo tuyo), en honor a María Santísima.

En el Concilio Vaticano II fue importante su colaboración en las constituciones dogmáticas “Gaudium et Spes” y “Lumen Gentium”. Luego sería nombrado Arzobispo Metropolitano de Cracovia y posteriormente fue creado Cardenal por el ahora Beato Papa Pablo VI.

Entre los servicios que promovía estaban la rama pastoral para los sordomudos y ciegos, el Instituto de familia y el programa “S.O.S. Cardenal Wojtyla” para ayudar a mamás solteras que deseaban abortar.

A la muerte de Juan Pablo I, en 1978, es elegido Sumo Pontífice y toma el nombre de Juan Pablo II. Permaneció como sucesor de San Pedro por más de 26 años, realizando 104 viajes apostólicos fuera de Italia y 146 en ese país.

Impulsó las Jornadas Mundiales de la Juventud en las que se reunió con millones de jóvenes de todo el mundo e inauguró los Encuentros Mundiales de las Familias.

Partió a la Casa del Padre en el 2005. Fue beatificado por el Papa Benedicto XVI, y canonizado recientemente, en abril de este año, por el Papa Francisco, quien en la ceremonia de canonización dijo: “San Juan Pablo II fue el Papa de la familia. Él mismo, una vez, dijo que así le habría gustado ser recordado, como el Papa de la familia”.

lunes, 20 de octubre de 2014

INICIO DEL GRUPO DE POSTCOMUNIÓN-CONFIRMACIÓN /CORO.

El pasado sábado, el grupo de Postcomunión- Confirmación de la Parroquia inició sus catequesis. El grupo, junto con sus catequistas, se reunirán todos los sábados de 17:00h. a 18:45h. de la tarde, celebrando además la Eucaristía de las 19:00h. en la que participaran activamente.

Nuestro propósito es que tras la Primera Comunión, los/as niños/as de entre 10 y 13 años, puedan seguir participando de las actividades parroquiales,como por ejemplo la celebración de la Eucaristía, para que no pierdan su conexión con ella, y se sientan acogidos, a través de un grupo que continúe y acompañe su crecimiento cristiano.
Es por ello, que nuestras catequesis siempre finalizarán con la celebración de la Eucaristía. Además participarán en ella, y acompañaran con sus cantos las misas familiares con los pequeños de catequesis de primera comunión, ya que ellos mismos están formando un coro juvenil.

La formación cristiana no solo será teórica sino que se llevará a la práctica, empleando dinámicas grupales, participativas y divertidas, con actividades entretenidas y variadas. Se trata de que lo que se esté trabajando se lleve a la práctica en todo momento.


Nuestro principal objetivo es conducirlos y acompañarlos hasta el Sacramento de la Confirmación. Y en este camino, les ayudaremos a que descubran y aprendan lo que significa ser un verdadero cristiano, "haciéndolo", "practicándolo, y "experimentándolo" por ellos mismos en sus vidas, entre ellos y fuera del grupo. También, que aprendan a convivir y relacionarse con sus compañeros al estilo de Jesús; compartiendo lo que son y los valores que tienen con los demás ,descubriéndose a sí mismos con las riquezas que Dios les ha dado. Aprendiendo a poner en práctica los valores propios del Evangelio, allí donde se encuentren, en medio de esta sociedad, reflexionando sobre el mensaje que la Palabra de Dios nos quiere trasmitir y aplicándolo a la vida diaria.

En definitiva, que logren ser conscientes de que, como cristianos que son, deben esforzarse por construir y hacer presente entre ellos y fuera de ellos, en la medida que puedan, el Reino de Dios.

Todos los niñ@s que quieran formar parte de este grupo/ coro, y que tengan una edad comprendida entre 10 y 13 años puede apuntarse el próximo sábado asistiendo a los salones parroquiales a las 17:00h. de la tarde.
¡Os esperamos!

domingo, 19 de octubre de 2014

ORACIÓN DEL MISIONERO.


Señor Jesucristo, que nos envías al mundo así como el Padre te ha enviado,concédenos el gozo de redescubrir en tu Palabra las raíces profundas de nuestra vocación misionera. 

Lávanos de nuestras infidelidades, cobardías y omisiones, aleja nuestros temores y egoísmos. 
Pon palabras de paz en nuestros labios, 
amor en nuestras manos, 
ternura en nuestros gestos, 
ardor y verdad en nuestro testimonio. 

Úngenos con el crisma de tu Santo Espíritu para seguir tus pasos al encuentro de toda persona, 
y transformados así en discípulos misioneros, envíanos, Señor, una vez más,
 hasta los últimos confines de la tierra 
para anunciar con alegría
 la buena nueva de tu Evangelio.
Amén

ORACIÓN DOMUND 2014


Virgen y Madre María,
ayúdanos a decir nuestro "sí"
ante la urgencia, más imperiosa que nunca, 
de hacer resonar
la Buena Noticia de Jesús.

Intercede por la Iglesia,
para que nunca se encierre ni se detenga
en su pasión por la actividad misionera.

Ayúdanos a resplandecer
en el testimonio de la comunión,
de la fraternidad y la solidaridad,
de la fe ardiente y generosa,
de la justicia y el amor a los pobres,
para que la alegría del Evangelio
llegue hasta los confines de la tierra
y ninguna periferia se prive de su luz.

Madre del Evangelio viviente,
manantial de alegría para los pequeños,
ruega por nosotros. Amén.

(Cf. Francisco, Evangelii gaudium, 288)