viernes, 18 de abril de 2014

MISA VESPERTINA DE LA CENA DEL SEÑOR, DÍA DEL AMOR FRATERNO. JUEVES SANTO. CICLO A

Como los primeros discípulos, reunidos con Jesús en el cenáculo,la tarde víspera de la Pasión, así también nosotros nos hemos congregado aquí esta tarde memorable para recordarle a Él, celebrando la Santa Cena. Después de toda la preparación de la Cuaresma, esta tarde estamos aquí, como los apóstoles, dispuestos a acompañar a Jesús en este momento intenso, en esta cena de despedida. Él nos deja en el pan y el vino de la Eucaristía el signo y la presencia de su entrega por nosotros. Abramos nuestro corazón a su amor, para revivir con él los días centrales de nuestra fe.
El Jueves Santo, día del amor fraterno, hacemos memoria de lo que hizo Jesús en la ultima Cena. Nos donó su cuerpo y su sangre, de esta manera instituyó la Sagrada Eucaristía como sacramento de la Pascua cristiana, el sacerdocio ministerial, y el gran mandamiento del amor. Un amor que expresa el servicio humilde y gratuito, amor en plenitud, en que Jesús dona su vida para la salvación de la humanidad entera. 
El mismo Señor, se nos hace presente, se sienta con nosotros a la mesa y nos dice también:“Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros.” Jesús se nos quiere dar como alimento de vida eterna, quiere estar entre nosotros, unirse tan dentro de nosotros, que podamos experimentar en nosotros su amor y su misericordia. Es una celebración para permanecer unidos a Cristo y actualizar aquello que él realizó; el gesto de partir el pan es el mismo que el de lavar los pies. Lo que hoy realizamos nos prepara para celebrar su muerte y Resurrección, y nos renueva por dentro para asumir nosotros también la misión de cristianos que nos compromete a entregar nuestra vida por los hermanos.

San Pablo, en la segunda lectura, asegura que el rito de la Eucaristía es verdaderamente conmemoración de la última Cena del Señor y Maestro Jesús antes de morir en la cruz. El cuerpo y la sangre de Jesús constituyen el sello de la Nueva Alianza, una alianza que permanecerá hasta la segunda venida del Señor. "Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas". La Eucaristía es la garantía de nuestro éxodo de cada día. La institución de la Eucaristía es el gesto de amor más grande del Señor hacia su pueblo: no deja sólo un recuerdo, sino que él mismo se nos da como alimento para que superemos nuestras debilidades y no nos desanimemos en nuestro caminar diario.


Jesús en el pasaje del Evangelio,se despide de sus discípulos en forma solemne, con un gesto y ejemplo de servicio que será la principal característica de la misión apostólica. Expresa su amor a los discípulos, haciéndose siervo, les lava los pies. Con este gesto, nos enseña a servir con humildad y de corazón a los demás. Este es el mejor camino para seguir a Jesús y para demostrar nuestra fe en Él. Debemos vivir como servidores unos de otros. 


En nuestros días, el sacerdote conmemora, el gesto que Jesús tuvo hacía sus discípulos lavando los pies a doce personas,como signo de amor, humildad y servicio a los demás. El rito del lavatorio de los pies nos invita a practicar el mandamiento de la caridad fraterna "Amaos los unos a los otros como yo os he amado". Lavar los pies al otro es hacerse servidor de todos con amor.


...Pues si yo, el señor y el maestro, os he lavado los pies, también vosotros os los debéis lavar unos a otros. Yo os he dado ejemplo, para que hagáis vosotros lo mismo que he hecho yo. (Jn 13 1-15)

Tras la Eucaristía se trasladó el santísimo al sagrario, donde hubo un tiempo de oración.

La reflexión con la que nos debemos quedar para concluir este día el siguiente:
-Amor y Servicio, o lo que es lo mismo,amor y solidaridad de Dios con las personas. 
Hoy hacemos memoria del amor de Jesús, manifestado en una entrega total. Por eso,recordamos los gestos y las palabras de Jesús en un día crucial de su vida, y, por eso mismo, somos llamados a vivir la fraternidad y la solidaridad, haciendo realidad el mandato del mismo Jesús: “Amaos unos a otros como yo os he amado”.
- Eucaristía,todo lo vivido, Jesús lo deja recogido en este gran signo eucarístico. Es la forma de expresar y hacer visible lo que el mismo Jesús realizó y nos pidió. De ahí que sólo en un contexto de amor y fraternidad sea posible celebrar este día del Amor Fraterno.


Jesús Maestro, te doy gracias y bendigo 
la inmensidad de tu amor por el gran 
regalo de la Eucaristía. 
Por amor actualizas y renuevas en 
ella el misterio pascual,te das como alimento 
en la comunión y permaneces con nosotros en el sagrario. 

Que te sienta presente en la Eucaristía; 
que yo saque aguas con gozo de las
fuentes de la salvación. 
Que comprenda y viva cada vez mejor la Eucaristía,
que te reciba siempre con fe y amor, 
y que pueda visitarte diariamente en este sacramento. 
Amén

lunes, 14 de abril de 2014

DOMINGO DE RAMOS. CICLO A

SHALOM, HOSANNA 
¡BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR¡


Celebramos en este Domingo de Ramos, la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, período donde se conmemora la pasión,muerte y resurrección de Jesús. Hoy con nuestros ramos, recordamos el momento en que Jesús entró en Jerusalén montado en un asno, mientras todos le aclamaban con entusiasmo. También nosotros le aclamamos, porque creemos en él, porque queremos seguirle en su camino en estos días santos, porque estamos convencidos de que su pasión, muerte y resurrección nos abre también a nosotros las puertas de la vida.


En el patio de la Parroquia se bendijeron los ramos de olivo. Tras la bendición y la lectura del Santo Evangelio,todos los congregados en el patio parroquial,niños y mayores, conmemoraron,yendo en procesión hasta la Parroquia,la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.

El sentido de la procesión es acompañar a Jesús, pero no sólo en este momento. Se trata del deseo de estar presente en sus momentos de duda, de angustia, de soledad, de abandono, incluso de los suyos, de los que han compartido con él la propuesta del Reino de Dios. Desde esa EXPERIENCIA de acompañar a Jesús, estaremos en disposición de estar CERCA de los que hoy mismo sufren de tantas maneras diferentes. Caminemos, pues, junto a Jesús, para aprender de Él.













 


Tras la procesión, se celebró la Santa Eucaristía en la Parroquia. 


En las lecturas que vamos a escuchar, es una ENTREGA TOTAL POR PARTE DE JESÚS. Tanto, la primera, como la segunda y –sobre todo la lectura de la Pasión, nos invitan a reflexionar sobre la pasión y la muerte de Jesús. Agradezcamos, de verdad, todo lo que Él hace por cada uno de nosotros nosotros.


La Primera Lectura (Is 50, 4-7)nos muestra al Señor, siempre cerca del que sufre. Para él tiene una palabra de aliento, una mano tendida, una ayuda crucial.

El Salmo (21) "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" es considerado como una anticipación profética de lo que iba a ser el sufrimiento de Jesús de Nazaret para salvarnos a todos del pecado.Jesús, en la cruz, reza estos versos al Padre en un momento tan significado e importante para la redención del género humano.

En la Segunda Lectura (Flp 2, 6-11) San Pablo nos reclama para realizar estas acciones desde la más profunda humildad. Y como ejemplo: Cristo. Él lo hizo todo sin hacer alarde de su categoría de Dios.

En el Evangelio (Mt 26, 3-5.14-27.66: Pasión de nuestro Señor Jesucristo) c
ualquier palabra sobraría para llegar a comprender que fue el mayor acto de amor que pueda conocer la historia. Jesús muere en la Cruz para salvarnos del pecado,por amor a todos y cada uno de nosotros.


Ojalá estemos dispuestos a subir a Jerusalén, y hacer presente el acontecimiento y el mensaje de Jesús en medio de nuestro mundo. Que en estos días sagrados sepamos acompañar a este Señor y Maestro y, así aprendamos a estar también más cerca de los hermanos que sufren la angustia, la soledad, la incomprensión, las injusticias. 

¡Feliz, profunda y “cristiana” Semana Santa!

domingo, 13 de abril de 2014

GRUPO CATEQUESIS: CONVIVENCIA A LOS PINOS DE TARIFA

El pasado sábado día 12 de Abril, los más pequeños de nuestra Parroquia de Sta. Mª Micaela, pudieron disfrutar junto a sus padres, sus catequistas y su párroco, el Padre Carlos, de una convivencia en los Pinos de Tarifa.

Todos, grandes y pequeños, disfrutaron de un hermoso día lleno de risas, caminatas, y juegos. A continuación podéis ver algunas fotos de ese día.


 

SEMANA SANTA


La Semana Santa es un período de reflexión muy importante.Un período que nos va a mostrar a un Cristo que se ofrece por nosotros; un Cristo que se hace obediente por nosotros; un Cristo que es la garantía del amor de Dios por su pueblo. Un Cristo que reclama de cada uno de nosotros el amor fiel , el amor de don total del corazón hecho obras, manifestado en un comportamiento realmente cristiano.

El misterio pascual es la raya  que define si soy alguien que vive de Dios o alguien que vive de sí mismo.

Jesucristo, en la Eucaristía, viene a redimirnos de esto.Jesucristo quiere darnos la Eucaristía para que de nuevo en esa unión íntima del Creador, del Señor, del Redentor con el alma cristiana, se produzca la unión fuerte, definitiva y amorosa de Dios.

Pidámosle que ilumine nuestro interior, que ilumine también nuestra vida social, nuestra vida familiar, y, sobre todo,que ilumine nuestra libertad para que optemos definitivamente, sin ninguna atadura, por aquello que únicamente nos hace libres: EL AMOR DE DIOS.

jueves, 10 de abril de 2014

MARÍA, MADRE DE AMOR


Cuántos momentos hermosos compartimos tú y yo,
nunca me has abandonado cuando mi alma sufrió.
Tan sólo con ver tu mirada y sentirte en mi interior,
mi vida de paz se llena y vibra de emoción.
¡Cuánto poder te ha dado Dios,
 María, madre de Amor!
Bendita mujer amada, dulce ángel protector.
Tu presencia me acompaña en mi humilde caminar,
con tus divinos abrazos tan llenos de amor y calor,
con sólo ver tu mirada mi vida vuelves mejor.
Madre querida del cielo, MARIA, madre de Amor,
ayúdanos a tus hijos a llegar a nuestro Dios.

Gracias Madre del Cielo, 
gracias por tu inmenso amor.

miércoles, 9 de abril de 2014

GRUPO POSTCOMUNIÓN: ENCUENTRO MISIONERO

El sábado, 22 de marzo, el grupo de postcomunión y el grupo de jóvenes de nuestra parroquia celebramos un año más el encuentro misionero junto al grupo de jóvenes de la parroquia de Pastores y de San Bernardo de La línea. Este año nos ha acompañado Isidro, misionero de la Sociedad de Misiones Africanas con la cual colaboramos, también nos ha acompañado Eugenio Díaz, sacerdote en Paterna y Consiliario Diocesano de la JOC en Cádiz. 








Gracias a la SMA, y este año en especial a Isidro, por el día tan estupendo, por vuestro testimonio, por acercarnos al hermano africano y por todo lo bueno que traéis a nuestras vidas.

lunes, 7 de abril de 2014

CONOCE LA VIDA DE LOS SANTOS, HOY SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE, SANTO PATRÓN DE LOS MAESTROS

Nació en Reims, el 30 de abril de 1651 y fue el fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. A los 11 años de edad recibió la tonsura, y a los 16, fue nombrado miembro del capítulo de la Catedral de Reims. En 1670, ingresó en el seminario de San Sulpicio, en París y ocho años después fue ordenado sacerdote. Al inicio de su vida contaba con muchos beneficios, era muy rico, pero Dios tenía preparadas grandes cosas para él.En su época la pobreza era abundante y los niños vagaban sin un rumbo fijo, muchos tenían que trabajar. Entonces, Dios le pidió que se convirtiera en un “Ángel Custodio” para estos pequeños; dirigió varias escuelas a su cargo, pero los maestros con los que contaba no sentían algo especial en su labor. Juan Bautista dejó todas sus riquezas, se llevó a los maestros a vivir con él y al pasar el tiempo sus maestros se llenaron del espíritu de Fe, ese mismo espíritu que lo impulsaba a entregarse por entero y con amor a los niños. Entregó sus riquezas y se hizo pobre, dio su tiempo y todo su amor. Sin importar los problemas fundó a los Hermanos de las Escuelas Cristianas quienes hasta el día de hoy mantienen vivo ese espíritu de Fe que los impulsa a ser “Ángeles custodios” de la niñez más pobre. Un canónigo de Reims le confió, en su lecho de muerte, la dirección de una escuela y un orfanato de niñas y el cuidado de las religiosas que estaban bajo su cargo y protección. En 1681 empezó formando a los 7 profesores que trabajaban en las escuelas. Este fue el principio de lo que en un futuro tomaría el nombre de "Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas". Inauguró cuatro escuelas, pero su principal preocupación era la formación de profesores, por lo que en 1687 estableció el primer Instituto para la formación de profesores en Reims, al que le siguieron el de París (1699) y el de Saint-Denis (1709).

Hacia 1695 escribió su tratado sobre la "Dirección de Escuelas", en el cual proponía su sistema educativo que consistía en reemplazar el método de instrucción individual y el llamado "sistema simultáneo". En 1717, San Juan dejó el cargo de superior y se dedicó a la formación de los novicios e internos, para quienes escribió varios libros, entre ellos un método de oración mental.

El santo muere el 7 de abril de 1719, a los 76 años de edad.